Ese pequeño punto azul pálido.

sábado, 9 de marzo de 2013

¿QUIERES QUE UN FÍSICO HABLE EN TU FUNERAL?


.“Quieres que un físico hable en tu funeral. Quieres que le hable a tu familia que sufre, acerca de la conservación de la energía, para que puedan entender que tu energía no ha muerto. Quieres que el físico le recuerde a tu madre desvastada, acerca de la primera ley de la Termodinámica: Que no hay una energía que se cree en el universo, ni tampoco una que se destruya. Quieres que tu madre sepa que toda tu energía, cada vibración, cada  unidad de calor y onda energética de cada particula de su hijo amado se mantiene con ella en este mundo.

Quieres que el físico le cuente a tu padre, que dentro de la energía del cosmos, fuiste lo mejor que podías ser.

Y en algún momento te gustaría, que el físico bajara del púlpito y se acercara a tu esposa y le dijera que todos los fotones que alguna vez salieron de tu cara en una danza, todas las partículas cuyos caminos fueron interrumpidos por tu sonrisa, por el tacto de tu pelo, ciento de trillones de partículas, se han disparado como niños, sus formas cambiadas para siempre por ti.

Y mientras tu viuda se consuela en los brazos de algún ser amado, ojalá que el físico pueda recordarle que esos fotones que salieron de tu cara, fueron recogidos en el detector de partículas que son sus ojos, y que esos fotones creados en constelaciones de neuronas cargadas electromagnéticamente, seguirán ahí para siempre. 

Y el físico recordará a la gente ahí reunida, cuánto de toda nuestra energía  se transmite en calor. Y les dirá que ese calor que salió de ti en vida, sigue estando allí, sigue siendo parte de todo lo que somos, incluso en los que estamos sufriendo tu partida, para seguir después, en el calor de nuestras propias vidas.

Y vas a querer que el físico le explique a los que te quisieron que todo esto no es cuestión de fe, sino algo que se puede medir. Que los científicos han podido medir con precision la conservación de energía y comprobaron que es  precisa, consistente y verificable, a través del espacio y del tiempo.

Entonces desearás que tu familia examine la evidencia y quede satisfecha con esto que ha probado la ciencia, para quedar reconfortada en la certeza de que tu energía todavía está aquí.

De acuerdo a la ley de la conservación de la energía, nada de ti se ha ido.

Es simplemente es que estás de manera menos ordenada. . .."

AARON FREEMAN

lunes, 4 de febrero de 2013

SOMOS HIJOS DE LA LLUVIA.



SOMOS HIJOS DE LA LLUVIA.
Existimos en una minúscula, delgadísima lámina de realidad entre el abismo abrasador y el cosmos helado: la biosfera terrestre. Resulta difícil enfatizar lo muy pequeño y estrecho que es este lugar: apenas se extiende desde un poco por debajo del fondo de los océanos hasta la zona alta de la estratosfera. En un universo de miles de millones de años-luz, en un planeta con casi trece mil kilómetros de diámetro, eso son sólo cincuenta mil metros, paso arriba, paso abajo.

Todo lo que somos, casi todo lo que amamos, existe en esa estrechísima franja vertical de cincuenta kilómetros. Como de Madrid a Aranjuez. O de Barcelona a Manresa. O de Buenos Aires a Colonia Sacramento. O de Valencia a Burriana. Si fuera horizontal, se podría recorrer de punta a punta con el metro. O con el cercanías.

Nuestra historia comenzó con la lluvia. Fue el día en que en la Tierra comenzó a llover los gases producidos durante su formación cuando se sentaron las bases de la vida. De manera muy destacada, un gas relativamente común en el universo que se vuelve líquido por debajo de 100 ºC de temperatura: el agua, resultado de la combinación entre el hidrógeno y el oxígeno. El hidrógeno (específicamente el hidrógeno-1) es el elemento más común de este universo, y la inmensa mayor parte de la materia que se generó durante el Big Bang. Después viene el helio, que es un gas noble y apenas reacciona con otras cosas. Y a continuación el oxígeno (oxígeno-16): el tercero más común de nuestra galaxia. Esta abundancia de hidrógeno y oxígeno, que se combinan fácilmente en forma de H2O, hacen que el agua sea frecuente en nuestro sistema solar y en todas partes en general. Es agua entre el 55% y el 78% de lo que eres, soy, somos.

Así pues, conforme la temperatura del planeta fue descendiendo después de la formación del sistema solar, el vapor de agua alrededor de la Tierra pasó a estado líquido y comenzó a llover. Las depresiones y simas empezaron a llenarse de agua, formando ríos y mares y océanos. Así comenzó nuestra historia.
Pues el agua presenta muchas otras propiedades interesantes, y la más importante de ellas para la vida es su cualidad de disolvente universal a temperaturas planetarias bastante típicas y compatibles con la química del carbono (que es el cuarto elemento más corriente del universo). Son muchos los átomos y moléculas que se dispersan fácilmente por el seno del agua, permitiendo su fácil contacto, interacción y combinación. Así fueron surgiendo en la Tierra (y es de presumir que en muchos otros lugares) moléculas cada vez más complejas.

Entre estas moléculas se encuentran los aminoácidos. Un aminoácido no es mucho más que un átomo de nitrógeno (el séptimo más corriente de la galaxia) y otro de hidrógeno (el más común) enlazados químicamente con oxígeno (el tercero más habitual), carbono (el sexto) y una cantidad variable de átomos menos frecuentes, pero aún así abundantes. Nada fuera de lo ordinario, como vemos: son sólo combinaciones químicas vulgares de los elementos más comunes en nuestro universo, nuestra galaxia y nuestro sistema solar, muy facilitada por hallarse disueltos en el agua líquida de los mares terrestres (y seguramente de muchos más sitios). Glicina, alanina, triptófano, cosas así de sencillas. En las cercanías de los volcanes submarinos, al haber más temperatura y movimiento, estas reacciones se producen de manera extensiva y acelerada; pero en general suceden por todas partes.

Los aminoácidos, con el paso del tiempo, se recombinan a su vez en cadenas de átomos más largas y complejas, que llamamos proteínas. No son especialmente complicadas: sólo largas tiras de aminoácidos enganchados químicamente. Si siguen reaccionando y combinándose durante más tiempo (hablamos de cientos de millones de años), algunas de estas proteínas terminan formando cadenas enormes, muy liosas y relativamente inestables por su misma complejidad. Se rompen con facilidad, a lo largo de sus uniones químicas menos estables. Entonces, los fragmentos desestabilizados tienden a atraer nuevos átomos de esos tan corrientes, con el resultado de formar cadenas nuevas con una forma parecida a la anterior. Una y otra vez.

Eso son ya reacciones biológicas. Eso es la vida.

La vida no son más que estas cadenas moleculares de átomos corrientes en la galaxia rompiéndose y reproduciéndose a sí mismas continuamente dentro de un entorno de agua común. Con el paso del tiempo (más cientos de millones de años) se van volviendo más y más complicadas, estableciendo nuevos tipos de uniones y combinaciones, hasta formar células, seres pluricelulares, plantas, animales, tú y yo y nosotros.

A lo largo de los eones, estas cadenas de átomos corrientes han ido recogiendo por ahí otros más raros (pero aún así, nada infrecuentes). Tu cuerpo y el mío están así formados de los muy vulgares oxígeno (65%), carbono (18%), hidrógeno (10%) y nitrógeno (3%); la mayor parte, en forma de agua (hidrógeno + oxígeno) y bases aminoácidas (nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, carbono). El resto de las cosas que hemos ido pillando por ahí a lo largo de la larguísima historia de la vida son calcio (1,5%), fósforo (1,2%), potasio (0,25%), azufre (0,25%), cloro (0,15%), sodio (0,15%), magnesio (0,05%), hierro (0,006%), flúor (0,0037%) y otros cuantos más en cantidades marginales, hasta un total de sesenta elementos sobre los aproximadamente cien que se dan de forma natural en el universo, en la galaxia y en el sistema solar.

En la historia de la vida, las invaginaciones en el abdomen inferior de los seres pluricelulares son muy anteriores a las proyecciones. Cuando esta historia se reproduce en el desarrollo embrionario, como vimos en el post anterior, ocurre lo mismo (¿te has fijado alguna vez en esa especie de costurón o cicatriz que hay a lo largo de los genitales de los chicos, por la parte de abajo? Se llama el rafe, y no es otra cosa que el cierre de la invaginación primigenia –no muy fino; un buen cirujano lo haría mejor–). Como todos tuvimos raja antes que ninguna otra cosa (en la historia de la vida y en nuestra historia personal), y pudimos surgir porque empezó a llover, a mí me gusta decir que todos y todas somos hijos de la lluvia.

Cada vez que nos empapemos de lluvia...

fuente: La pizarra de Yuri

jueves, 27 de diciembre de 2012

LA DURACIÓN DEL TIEMPO.



Uno de los libros que, a casi todos los que estudiamos Biología nos ha influido, es “El Pulgar del Panda” de Stephen Jay Gould. En él se explica que el tiempo que vivimos los mamíferos viene  marcado por el reloj de los cardiomiocitos, las células musculares del corazón, desde que comienzan su contracción rítmica en el estado embrionario. Unas ecuaciones matemáticas revelan que la frecuencia cardíaca y el tamaño del cuerpo se relacionan inversamente, es decir, animales pequeños con una frecuencia cardíaca alta viven menos que animales grandes que presentan una frecuencia cardíaca más lenta. En esencia, vivimos lo que marcan nuestros corazones, teniendo en cuenta, claro está, únicamente este factor. Afortunadamente en el caso del ser humano no es así. Un animal de tamaño parecido al nuestro vive alrededor de treinta años y nosotros, en la mayoría de los casos, bastante más.

Pero el concepto de la duración del tiempo, la percepción del paso del tiempo es diferente en uno mismo según el momento de la vida en que estemos y distinto de unas personas a otras.

Hay periodos en las que el tiempo parece transcurrir con una lentitud desesperante y otros en que se nos escapa literalmente de las manos ¿Qué sucede en nuestro cerebro?

Por un lado tenemos un reloj interno  que nos informa, aproximadamente, de la hora del día en que nos encontramos. La respiración, temperatura corporal, el ritmo cardíaco… varían según los ritmos circadianos (del latín circa diem , un día aproximadamente); estímulos externos se encargan de dar cuerda a nuestros relojes internos. El más cotidiano es la luz. La percibimos a través del ojo y estimula al hipotálamo que comunica con la glándula pineal (el llamado tercer ojo, situado en la base del cuerpo calloso, conectado con la retina) y produce melatonina, hormona que contribuye a mantener la regularidad de nuestro ritmo. La cantidad de melatonina segregada varía con las estaciones (a más luz más actividad), induce el sueño a los animales diurnos y la actividad en los nocturnos.

Además de los relojes internos y de la influencia de nuestro tamaño, al hablar del tiempo usamos el lenguaje del espacio y del movimiento, la percepción del tiempo es esencial para estructurar nuestros movimientos. Primero un movimiento y a continuación otro, cuando hemos terminado el primero. El cerebelo controla los movimientos que hemos automatizado, pero las redes neuronales que controlan los movimientos no automatizados son muy complejas.

Junto con el reloj interno y el movimiento, la percepción del tiempo se encuentra muy ligada a la emoción que sentimos en cada momento ya que las respuestas automáticas son inseparables de los estados emocionales: el aumento del ritmo cardíaco y respiratorio ante un peligro, el nudo en la garganta antes de hablar en público…

La Neurosicología dice que al menos dos propiedades de los estímulos emocionales pueden modular la percepción del tiempo: la primera es la excitación que nos provocan (aumento del ritmo cardíaco)  que, presumiblemente, incrementan la consciencia del paso del tiempo, la segunda es la capacidad de los estímulos emocionales de captar nuestra atención de modo natural. La dopamina (neurotransmisor producido en el hipotálamo) modula los procesos de atención que se ubican en la corteza pre-frontal siendo ésta responsable de la regulación consciente de las emociones. Es importante porque solo cuando prestamos atención somos capaces de juzgar con exactitud la duración de un intervalo de tiempo. Los niños que padecen trastorno por déficit de atención con hiperactividad tienen problemas para estimar la duración de intervalos temporales.

Pero la capacidad de ser totalmente consciente de uno mismo se ha identificado como clave para la estimación del tiempo.

Nuestros recuerdos se acumulan curiosamente en ciertos periodos de la vida: se conoce como el pico de reminiscencia y se sitúa entre la segunda y la tercera década de nuestra vida.  Es adaptativo que así suceda, porque esa capacidad de almacenar recuerdos es imprescindible en nuestro aprendizaje para manejarnos en el mundo cuando somos jóvenes.

Sea como sea el proceso del tiempo, cada vez que sentimos que el tiempo vuela, podemos parar y escuchar el latido de nuestro corazón… nuestro tiempo no ha acabado, seguimos teniendo tiempo, que lo sepamos utilizar, ya es otra cuestión.

Carmen Fabre.

Información: Artículo de Carmen Agustín en REDES.
                          “El pulgar del Panda” Stephen Gay Gould.
                          “Douwe Draaisma”.
                       

lunes, 1 de octubre de 2012

HOMO SAPIENS , SAPIENS.







Porque sueño con los ojos abiertos, me emociono, pienso, analizo, miro, observo el cielo, la noche, el mar, las flores.


Porque me asombro con la mirada de un niño y de un anciano, porque escribo y hablo, leo y traduzco , construyo e ideo artilugios para poder realizar lo que solo con mi cuerpo no sería capaz…Por todo eso y porque recuerdo y tengo memoria soy un” Homo Sapiens Sapiens”.


Porque también soy capaz de componer música, de escribir sonetos maravillosos y de dibujar esquinas del mundo, de buscar incansablemente la solución curativa para múltiples enfermedades y, a la vez, me interesan las grandes preguntas como el sentido de mi existencia, la eternidad del espíritu, la diferencia entre alma e inteligencia, la posibilidad de un ser supremo o la divinidad de los neutrinos… Soy un “Homo Sapiens Sapiens .


Soy diferente al resto de las criaturas. Pienso y elaboro en ese pensamiento ideas que, a veces, se traducen en emociones  intensas e inquietantes, además añoro, echo de menos, sufro, recuerdo…. Tengo un equipaje lleno de vivencias archivadas desde que aparecí  en escena en “este punto azul pálido”.


Este es mi acervo genético; se ha convertido en una valija que  ha ido pasando de Homo a Homo a través de innumerables parejas que, en algún momento, hicieron el amor.


Seguramente hubo otros seres pensantes coexistiendo conmigo en los inicios, pero probablemente los aniquilaría porque en cuestión de territorio, de ocupación de cielos y mares, de amores, soy muy especial, tremendamente “espacial” y complicado.


Y todo ésto debido a esa especie de pudding de kilo y medio de proteínas, azúcares y grasa que es el cerebro, situado entre mis orejas.


CARMEN FABRE

viernes, 24 de agosto de 2012

EL SEXTO SENTIDO.



Mientras escribo esta entrada estoy recibiendo millones de datos informativos: El tacto delas yemas de mis dedos en las teclas del ordenador, el sonido del aire acondicionado, el picor de uno de mis ojos algo seco, la sensación de sed debida al calor o a la comida, el aroma del perfume de las flores que hay en mi mesa, el color de la portada de un libro… pero apenas soy capaz de procesar unas decenas de todos ellos. Entonces, ¿se pierde toda esta información? No.

Existe una parcela de la mente que almacena todo este bagaje de información, aparentemente inútil, lejos del pensamiento consciente y que la utilizaremos inconscientemente en algún momento: La intuición.

Según Tymothy D. Wilson ( Catedrático de Psicología de la Universidad de Virginia)la intuición es un lugar al que llama “inconsciente adaptativo” y que “se las arregla estupendamente para hacerse una composición de lugar de lo que nos rodea, advertirnos de los peligros, establecer metas e iniciar acciones de forma elaborada y eficaz”.

Otro concepto de Intuición nos lo da Gerd Gigerenzer, dice que es un proceso evaluativo que aparece rápidamente, de cuyas razones subyacentes no somos plenamente conscientes  y que es lo bastante fuerte para que actuemos en función de la misma.

Es fácil deducir que el pensamiento científico, basado en las leyes de la lógica y la razón, no siempre  lo ha visto claro, como es previsible. Hay una parte de la Psicología que califica a la intuición como un proceso poco de fiar, sobre todo por la inmediatez de la toma de decisiones basadas en ella.

En determinadas circunstancias tomamos mejores decisiones si tenemos en cuenta una buena razón en lugar de más. Estas decisiones instintivas basadas en una única razón son muy precisas sobre todo cuando hemos de predecir una situación actual desconocida, cuando es difícil prever el futuro o disponemos de poca información consciente. Surgen de las reglas generales que nuestro cerebro ha ido aprendiendo a lo largo de millones de años de evolución. Extraen un escaso número de datos de un entorno complejo e ignoran el resto.

Tenemos intuiciones sobre sobre cualquier situación, persona o circunstancia. Son tan fuertes que muchas veces nos impulsan a actuar por encima de toda lógica. Se utilizan determinadas facultades del cerebro en el proceso de generar decisiones instintivas. La memoria de reconocimiento ( cuando identificamos algo que hemos percibido anteriormente), el lenguaje, las emociones o una simple mirada o sonido o sensación táctil… nos ayudan a acelerar, como un catalizador químico, la toma de decisiones.

El conjunto que forman estas reglas generales con nuestras capacidades evolucionadas son las que nos distinguen, de momento, de la inteligencia artificial y sus decisiones basadas en cálculos algorítmicos.

Según Herbert A.Simons, pionero en investigar el proceso que nos lleva a tomar una decisión y Premio Nobel de Economía, la mayoría tomamos decisiones siguiendo impulsos emocionales  no totalmente racionales. Barry Schwartz desarrolló, basándose en ello, su teoría acerca de los “maximizadores y los satisfactores”, dos tipos de comportamiento  que tenemos los hombres ante la toma de decisiones.

Los maximizadores buscan el mejor resultado y para ello necesitan contemplar todas las opciones posibles. Los satisfactores se conforman con un resultado que satisfaga sus expectativas, para lograrlo no necesitan contemplar todas las opciones posibles. No son conformistas, cuando encuentran una que les sirve no continúan buscando.

En general los maximizadores suelen ser más “infelices” que los satisfactores. Los primeros se sienten insatisfechos con lo que tienen mientras que los segundos ven lo bueno de su elección y disfrutan de lo que tienen.

La intuición rebusca en el inconsciente para rápidamente juzgar y analizar situaciones y tomar decisiones en función de cada circunstancia. Es un proceso mental al alcance de todos pero hay quien sabe sacarle mayor rendimiento. Intuyen la persona idónea para un trabajo, quién ha cometido un delito o qué producto será un éxito, quién miente…

¿Se puede educar la intuición? Según Robin M. Hogarth, sí. Propone varias maneras , una de ellas consiste en aprender a reconocer las emociones y tratarlas como fuentes de información que contienen conocimientos que no podemos expresar con palabras. Esas emociones son, por ejemplo, las que nos hacen sentir incómodos cuando algo o alguien no nos gusta y no sabemos exactamente por qué.

Otra manera consiste en explorar las conexiones, es decir, la capacidad para percibir parecidos o semejanzas entre distintas situaciones y circunstancias con la idea de conseguir enfoques y conclusiones más interesantes e imaginativas.

Pero… la intuición nos puede llevar también por el lado de los prejuicios. A la hora de formarnos una idea, una opinión sobre una persona, el inconsciente puede desenfocar nuestra evaluación con prejuicios acerca de raza, sexo o religión.

Es cuestión de analizar nuestras intuiciones y evaluarlas. Fiarnos de ellas o no… ya es otra cuestión.

Un abrazo.

Fuentes: Pere Romanillos, “Educar la intuición. El desarrollo del sexto sentido” Robin M. Hogarth , ed. Paidós.

lunes, 23 de julio de 2012

LA LITERATURA DE CIENCIA-FICCIÓN Y EL MUNDO DE LAS IDEAS ( I )



La Literatura de Ciencia-Ficción no es considerada, en general, como algo serio. Sin embargo hay ejemplos claves de lo que la Literatura de este tipo puede aportar al mundo de las ideas.

Vamos con algunos:

Un mundo feliz Aldous Huxley (1932).
 Describe un mundo antiutópico, todos los seres humanos tienen su vida programada desde el estado embrionario, la manipulación, la ingeniería genética y la clonación lo hacen posible... En esta narración totalmente distópica se describe una sociedad en el que las sensaciones, sentimientos y emociones han sido suprimidas para que no interfieran en el funcionamiento de un mundo totalitario.Los niños nacen perteneciendo a una de las cinco categorías ya definidas (Alfa, Beta, Gamma, Delta y Epsilon de  más a menos inteligentes y de más a menos perfectos físicamente).

 La rebelión no es imposible, pero, simplemente, no es deseable. Sus habitantes no conocen otra manera de ser felices que hacer, precisamente, lo que han nacido para hacer. Tienen todas las comodidades que pueden desear y, si esto no fuera suficiente, tienen las drogas de diseño  para alterar su percepción y olvidar y modificar sus inoportunas emociones  "negativas".

Es la sociedad capitalista que nos ha tocado vivir y a la que, quizás, hemos contribuido. La dictadura perfecta disfrazada de Democracia. El mundo es una gran prisión sin muros de la que los presos no piensan nunca en evadirse, permanecen sin más. Un sistema de esclavitud donde los esclavos sienten la felicidad gracias al sistema de consumo y entretenimiento perfectamente programado.

Es pues, una sombría metáfora sobre el futuro, muchas de cuyas previsiones se han materializado, acelerada e inquietantemente, en los últimos años.

Pasa de ser una fantasía científica a una realidad de pesadilla en la que fuerzas impersonales empujan a un totalitarismo inhumano.

1984. Georges Orwell (1949).

Junto con “Un Mundo Feliz” y “Fahrenheit 451” forma parte de la trilogía de las distopías.

No es una simple novela de Ciencia-Ficción, creo que es un clásico de la Literatura sin adjetivaciones o precisiones de género.

Fue escrita en los años cuarenta del siglo XX. La humanidad acaba de salir de la segunda guerra mundial, el fantasma del nacismo seguía presente en la mente de todos y la guerra fría comenzaba a aparecer empujando con fuerza y provocando un estado de miedo e inseguridad en la sociedad.

Narra un mundo opresivo, aterrador.

 Describe un macroestado totalitario donde el poder recae en un partido cuyo máximo representante es el Gran Hermano, una supuesta persona que ni siquiera se sabe si existe y que es la encarnación del partido.

 Los habitantes de este estado están continuamente vigilados por el partido  mediante unos instrumentos llamados telepantallas para evitar la más mínima rebelión o contraposición al mismo, además emiten de modo continuado propaganda del Partido.

El protagonista es Winston Smith, un funcionario. Aparece como un contrario al sistema y al Gran Hermano, se hace pregunta sobre por qué son así las cosas y si es posible un cambio en la sociedad.

El final es macabro, triste, desolador…Winston ama a Gran Hermano antes de su muerte.

Fahrenheit 451 Ray Bradbury. (1953)

La tercera obra de las distopías.

El tema es la quema de libros y su título se refiere a la temperatura a la que el papel comienza a arder (equivalente a 233 grados centígrados). Dentro de mis lecturas es un libro preferente, lo abrí por primera vez en 1972 y creo que lo he releído unas cuatro veces, además de ver más de una vez la película.

Describe un mundo en el que la posesión de libros, los libros en sí y, por supuesto, su lectura están prohibidos. Leer es un delito grave.

El culto al hedonismo propuesto sobre todo por la televisión proporciona una felicidad falsa e impuesta por decreto. Leer supondría pensar y elaborar opiniones propias impidiendo esa estúpida felicidad impuesta.

Presenta una sociedad superpoblada, violenta, drogada por la comunicación impuesta. Nadie habla, no hay conversaciones porque no hay nada que decir ni sobre lo que intercambiar opiniones.

Los bomberos, como el protagonista, se ocupan de la quema de libros y de encarcelar a los hombres que posean algún ejemplar de tan odioso invento. Los bomberos provocan incendios en lugar de apagarlos, emplean lanzallamas. Toda una metáfora.

Montag forma parte del grupo cuasi policial de Bomberos y un día esconde un libro. Ya no volverá a ser el mismo.

Cuando Bradbury escribió esta novela, la televisión estaba en plena etapa de expansión. Hoy está totalmente utilizada y explotada por cada gobierno de turno en su propio beneficio.

La lectura, los libros siguen siendo la auténtica fuente de liberación del hombre, una pantalla que nos permite elaborar, crear opinión de modo personal.


Son dos clásicos escritos en la primera mitad del siglo XX pero vista nuestra realidad actual no dejan de estar vigentes, por desgracia.

Fuentes: Los herejes de la ciencia (Alejandro Polanco).”Un mundo feliz”, “1984” y “Fahrenheit 451”
               
CARMEN FABRE





viernes, 6 de julio de 2012

THE GODDAMN PARTICLE.


THE GODDAMN PARTICLE

Entre ayer y hoy ha ocurrido algo realmente histórico para la Física, la Ciencia en general y para el entendimiento y conocimiento humano hasta donde es, por ahora, posible. Parece ser que se ha logrado detectar la existencia de la partícula más buscada El bosón de Higgs.

Voy a intentar, con ayuda de información y de mis pocos conocimientos, elaborar una entrada que explique lo más sencillamente posible ,pero con cierto rigor, lo que es esta partícula y el por qué es tan importante su descubrimiento además de por qué tiene ese curioso nombre de La partícula de dios.

Comienzo exponiendo previamente conceptos que , creo, son necesarios .

-¿De qué está formada la materia?

De átomos. Los átomos poseen un gran núcleo central compuesto de Protones y Neutrones y a su alrededor orbitan los Electrones.

-¿De qué están formados los protones y neutrones?

De partículas más pequeñas llamadas quarks.: Hay seis tipos de quarks que se llamaron de la siguiente manera: el quark” arriba”, el quark  “abajo” , el quark “encanto”, el quark “extraño”, el quark “cima” y el quark “fondo”.

Cada protón está formado por 2 quarks “arriba” y 1 quark “abajo” y cada neutrón por 1 quark “arriba” y 2 quarks “abajo”

-¿De qué están formados los electrones?

Los electrones son Partículas elementales, esto quiere decir que no se pueden dividir más.

Bien, pues estas partículas tienen masas muy diferentes y no se entendía bien el por qué de la diferencia tan enorme de masas entre ellas.  Alguno de los quark ( por ejemplo el cima) pesa 350.000 veces más que un electrón, más o menos la diferencia de peso que hay entre un boquerón y una ballena.

En 1964 , el físico inglés Peter Higgs, junto con otros físicos propuso la siguiente teoría: Todo el espacio está relleno de un campo (  que no podemos ver) pero que interacciona con las partículas fundamentales. El electrón interactúa poco con ese campo y por eso tiene una masa tan pequeña. El quark “cima” interacciona muy fuertemente con el campo y tiene una masa mucho mayor.

Para comprender algo mejor y siguiendo con el ejemplo del boquerón y la ballena, siendo el agua el campo de HIggs, La ballena es muy grande , tiene mucha agua alrededor y por eso se mueve más despacio .

En definitiva la teoría de Higgs nos dice que la masa de todas las parículas está originada por un campo que llena todo el Universo y predice que si se agita produce  perturbaciones que darían lugar a una partícula a la que llamaron el Bosón  de Higgs. Es decir, para comprobar esa teoría se necesita encontrar una partícula asociada al campo de Higgs : El llamado “bosón de Higgs”portador de fuerzas e interacciones  que formarían  la materia.

-¿Por qué es tan difícil observar el bosón de Higgs?

Al intentar detectarlo se plantean dos problemas importantes:

1-. Para generar un bosón de Higgs hace falta muchísima energía. Para ello se han construido enormes aceleradores de partículas en Suiza y EEUU.

2.- Una vez producido se desintegra muy rápidamente , realmente se desintegra antes de que se pueda observar. Solo se pueden medir los “residuos” que deja.

Dos problemas de una gran complejidad en los que se ha estado trabajando varias décadas.


-¿Cuándo se sabe si se ha encontrado?

En la Física de partículas el concepto de observación se define estadísticamente en términos de desviaciones estándar o “sigmas” que indican la probabilidad de que un resultado experimental se deba a la casualidad en vez de ser un efecto real. Para conseguir una mayor significación estadística , y por tanto aumentar las probabilidades de observación , los experimentos necesitan analizar muchos datos. El LHC( acelerador de Hadrones) genera unos 300 millones de colisiones por segundo , por lo que la cantidad de datos a analizar es ingente.

Si una medida tiene cinco sigmas de nivel de certeza se habla de “OBSERVACIÓN” , se han obtenido 4,9999 en relaciçon con el bosón de Higgs, así que parece que sí que se ha descubierto.

-¿Qué ocurrirá ahora?

La detección del bosón de Higgs es solo el comienzo de nuevas aventuras. Todavía quedan muchos enigmas por resolver a los que este descubrimiento puede ayudar: ¿qué es la materia oscura? ¿cómo formular una teoría cuántica de la gravedad? ¿los quarks son realmente partículas elementales o tienen una subestructura? …
La física de partículas ha proporcionado beneficios indirectos para la Medicina, la informática, la industria o el medio ambiente. Técnicas de diagnóstico por imagen como la resonancia magnética, los PET( Tomografía por emisión de positrones) y haces de partículas como tratamientos contra el cáncer tienen su base en ella.
Así que bienvenido seas Boson deHiggs.

-.¿Por qué se le llama la Partícula de dios?
Es una anécdota muy curiosa. En los años 90 , Leo Lederman, Premio Nobel, decidió escribir un libro sobre divulgación de la física de partículas. .En su texto Lederman se refería al bosón como “The Goddamn Particle” ( La partícula puñetera) por lo difícil que resultaba detectarla.
El editor del libro decidió cambiar el término  “The Goddamn Particle” por “The God Particle” y así se convirtió en la partícula de dios…

Un abrazo.

CARMEN FABRE

FUENTES: A.Sicilia, P. Biosca, blogs Principia Marsupia, Amazings, Diario El Público, J.Armentia y mi experiencia personal.